Se emplea en la construcción o renovación de casas y edificios como oficinas, escuelas, hospitales, bibliotecas y edificaciones en general, como revestimiento de muros, fachadas, incluso plafones falsos.
Su versatilidad permite su combinación con estructuras metálicas, de madera, ladrillos o concreto.
No contiene asbesto, no es combustible; resiste a condiciones extremas como el impacto del viento, lluvia y humedad una vez aplicado un recubrimiento.
Provee resistencia al fuego y no permite agentes oxidantes; requiere poco mantenimiento.
Los muros requieren ser sellados y pintados, con acabados resitentes a la alcalinidad para una correcta duración.
Normas que cumplen
ASTM C-1185, ASTM C-426, ASTM C-120, ASTM E-136 y ASTM E-84
